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29 August 2009 @ 07:49 pm
Es más fácil obtener perdón que permiso [beauxbatons rpg] [tabla leyes de murphy, 30vicios] [4/30]  
Título: Es más fácil obtener perdón que permiso.
Fandom: Beauxbatons RPG.
Personajes: Juliette Lefevre, Lucille Lefevre.
Rating: G
N/A: Juliette con cuatro años es una cosa más bonita que algo muy bonito muy bonito que se os acabe de ocurrir. Seguro.
Palabras: 1261
Tabla | Propmt: #004. Es más fácil obtener perdón que permiso.


Caminaba cogida de la mano de su madre. Su pelo negro, completamente rizado, le daba un calor insoportable. Estaba incómoda con aquel vestidito blanco, pero le gustaban sus zapatos, llevaba mirándolos desde que su madre se los había dado aquella mañana para que se los pusiera. Eran bonitos, blancos, como los de las muñecas con las que ella jugaba. Saltó una línea de las baldosas de la calle, tirando del brazo de su madre hacia abajo para sujetarse, y rió suavemente. Su madre le apretó un poco la mano, como reprendiéndola, y Juliette decidió que dejaría de jugar mientras caminaba por la calle.

Entraron a un callejón, y su madre sacó aquel palo de madera con el que siempre hacía cosas que molaban. Cada vez que se la llevaba al trabajo hacían aquello, por lo que ya se lo sabía de memoria. Un toque sobre la única puerta del callejón, unas palabras que no entendía y de repente, cuando quería darse cuenta, había aparecido en otro sitio, lleno de gente con ropa rara de la que su madre dibujaba.

Caminaron por aquella calle tan larga. Juliette miraba a su alrededor con curiosidad, en silencio. Había gente que le devolvía la mirada y sonreía, mientras que otros la miraban como si tuviera algo feo en el pelo. Se lo tocó, por si acaso, pero lo único que encontró en su comprobación fue más pelo rizado.

-Mamá…
-Dime, Juls.-respondió su madre a su llamada.
-¿Por qué me miran así?
-Porque no suele haber muchas niñas tan guapas por aquí, cielo.

Juliette esbozó una sonrisa muy ancha. A sus cuatro años, que le dijeran guapa era un orgullo. Mantuvo su sonrisa durante todo el camino hasta la tienda de su madre, y cuando llegaron allí esperó a que ella abriera. La siguió obedientemente hacia dentro, como solía hacer cuando iba allí. Esperó en el centro de la estancia a que su madre le dijera lo que tenía que hacer.

-Juliette, amor, ven a la trastienda. Todavía tardará en venir la mujer con la que he quedado esta mañana, así que voy a dibujar un rato.
-¿Y podré dibujar yo también?-preguntó entusiasmada.

Le encantaba dibujar. Tantos colores, tantas formas, tantas posibilidades…le apasionaba. Siempre intentaba imitar los dibujos de su madre, con ropa bonita y muchos colores que combinaban a la perfección. Se sintió algo triste cuando su madre negó suavemente con la cabeza.

-Sabes que no me gusta que juegues con mi material de trabajo, Juliette. Pero te prometo que la próxima vez traeremos tus pinturas de casa y te dejaré algunos folios.

A pesar de la promesa, Juliette suspiró resignada ante la perspectiva de aburrirse durante toda la mañana. Siguió a su madre hasta la trastienda, donde tenía una enorme mesa con varios folios y un bote con lápices, carboncillos y cosas por el estilo. Esparcidos sobre la mesa estaban los lápices de colores que a ella le gustaban.

Siguió con la mirada a su madre y la vió sentarse en la silla que había delante de la enorme mesa. Cuando Lucille se puso a dibujar, ella se sentó en un sillón que había allí, pegado a la pared. Movía sus pies hacia delante y hacia atrás, siguiendo el movimiento con los ojos. Uno de sus zapatos blancos se había manchado de algo negro, así que subió el pie sobre el sofá y lo frotó con la mano hasta que la mancha negra hubo desaparecido.

Entonces, se escuchó una campanilla que Juliette reconoció como la de la puerta de la tienda. Algún cliente debía de haber llegado. Miró a su madre, y vió que ella se estaba levantando para ir a atender a quien fuera que hubiera entrado.

-Juliette, quédate aquí, voy a ver quién es.

Lucille le dedicó una sonrisa antes de salir fuera de la trastienda y, nada más Juliette la hubo perdido de vista, saltó del sofá. Miró hacia la mesa donde su madre tenía sus dibujos. Le apetecía mucho dibujar, se estaba aburriendo allí quieta. Seguro que si hacía un dibujo bonito su madre la perdonaría por hacerlo con sus lápices.

Se acercó a la silla y se subió como pudo. Se arrodilló en ella para quedar a la altura de la mesa y miró el dibujo en que estaba trabajando su madre. Un vestido largo, medio coloreado de azul, evidentemente sin terminar. No podía dibujar sobre él, porque entonces si que su madre se enfadaría mucho.

Lo sabía por experiencia.

Giró el folio y vió que por la otra parte estaba en blanco. Sonrió satisfecha. Ahí sí que podía dibujar. Pero ahora el problema era otro… ¿qué dibujaba? Levantó la vista y se encontró de cara con un maniquí de los que usaba su madre para coser los vestidos. Tenía un vestido rosa puesto, y hacía posturas que a ella le parecían imposibles para una persona normal. Al ser mágico, no dejaba de moverse a no ser que su madre lo parara con un hechizo de esos, así que lo descartó como posible tema de su dibujo.

¡Ya está!

Dibujaría a su madre. Ella era guapa, y seguro que si la dibujaba no se enfadaría por haber dibujado. Cogió un lápiz y empezó a hacer trazos. La cabeza antes que el cuerpo. No había cuello. Los ojos eran dos puntos negros. El vestido que llevaba su madre, un triángulo. Pero un triángulo pintado por dentro de marrón, del mismo marrón que había usado para dibujar los rizos de su pelo, para que combinara. Pero faltaba algo, su madre no podía estar flotando en medio de un fondo blanco. Dibujó una raya de color verde a modo de suelo, como si fuera césped.

-¡Juliette Lefevre!

Pillada.

Se giró para mirar a su madre, soltando rápidamente los lápices de colores. Su madre tenía el ceño fruncido y se acercaba a ella con los brazos en jarra, apoyando las manos en las caderas. Vale, tal vez no había sido buena idea dibujar sin permiso.

-¿Qué te había dicho sobre dibujar con mis materiales de trabajo?-preguntó Lucille, cogiendo el folio.

Ni siquiera se fijó en el dibujo de su hija, simplemente giró el folio y comprobó lo que sospechaba: el dibujo lo había hecho en uno de sus diseños. Volvió a girar el folio, para ver si tenía solución. Si le dibujo no era muy grande, podría borrarlo.

Y su expresión cambió por completo al ver el dibujo de Juliette.

-Juls, cariño… ¿soy yo?

Juliette asintió levemente, componiendo un puchero. No quería que su madre se enfadase, ella sólo había querido darle una sorpresa dibujándola. Para que viera que ella podía hacer dibujos bonitos como los suyos. Lucille esbozó una pequeña sonrisa y abrazó a Juliette, haciéndola sonreir a ella también mientras respondía a su abrazo.

-Entonces… ¿me perdonas?-murmuró la niña.
-Claro que si. Cuando lleguemos a casa le enseñaremos el dibujo a papá, y lo colgaremos en su despacho, ¿vale?

La niña volvió a asentir, contenta. Al final no le había costado tanto conseguir el perdón de su madre. Además, le iba a enseñar su dibujo a su padre, a Nicolas. Abrazó un poco más fuerte a su madre, feliz.

-Pero Juliette, la próxima vez tienes que hacerme caso, porque no me volverás a ablandar con un dibujo precioso como este.-dijo su madre mientras se separaba de ella para mirarla, algo seria.

Juliette se mordió el labio inferior y la miró, antes de asentir por tercera vez. Claro que le pediría permiso, porque así podría hacer muchos más dibujos.

Porque si algo le gustaba a Juliette Lefevre con cuatro años, era dibujar.

 
 
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elvendork, gatita negra, rosa sin espinas, mechero: Chocolatethaly_black on August 29th, 2009 07:18 pm (UTC)
<3

Qué mona que es Julie, en serio. Me daban ganas de saltar de cabeza al drabble y abrazarla fuerte, fuerte, fuerte. Porque joder, es tan adorable que me la comería a besos (y dice Ely de fondo que quiere tener una hija como ella).

Ad ha dejado una charca del tamaño del lago de Beauxbatons, que se le caía la baba con su princesa de pequeña.

Me ha encantado, mucho. Porque sabes transmitir la inocencia de una niña de cuatro años, y eso es algo que no nos sale a todos =)

¡Besitos (hot & slowly xD)!

Te quiero :3

(y ellos también)